Es posible que una mujer con cáncer de mama no sienta que tiene ningún problema, pero también es probable que haya detectado un nódulo no doloroso en su seno. El examen mensual que las mujeres hacen de sus senos suele ayudar a detectar nódulos u otros cambios que el médico debe examinar.
La mayor parte de los nódulos en los senos no son cancerosos, pero, para mayor seguridad, el médico debe examinarlos. Los nódulos no cancerosos en los senos pueden ser tejido cicatrizal o quistes (pequeñas bolsas o bultos llenos de líquido) o simplemente cambios normales en el seno asociados con un cambio hormonal o con el envejecimiento de la persona.
Es posible que cuando las niñas comienzan a transitar la pubertad, y a desarrollar sus pechos, noten un bulto debajo del pezón. Por lo general, esto es normal. Para estar segura de que no se trata de nada importante, pregúntales a tus padres o a tu médico sobre este cambio.
¿Qué hará el médico?
A veces, el médico descubre un nódulo en el pecho de una mujer durante un examen de rutina o también es posible que el paciente vaya al médico con preguntas sobre el nódulo que encontró. En otros casos, será la mamografía la que descubra el nódulo que la mujer no pudo detectar al palpar sus pechos. Una mamografía es un tipo especial de radiografía del pecho que les permite a los médicos ver qué está pasando en el interior de las mamas.
Cuando se encuentra un nódulo, el médico querrá analizarlo. La mejor manera de hacer esto es mediante una biopsia. En una biopsia, se extrae una pequeña cantidad de tejido mamario con una aguja o mediante una operación pequeña. Después, el tejido se analiza utilizando un microscopio para ver si hay células cancerosas.
La biopsia puede resultar benigna, lo cual significa que el nódulo no es canceroso. Si, por el contrario, la biopsia muestra células cancerosas, el nódulo es maligno. Si el nódulo del pecho contiene células cancerosas, la mujer tendrá que decidir, junto con su médico y su familia, cuál será el próximo paso que se debe seguir.
El tratamiento contra el cáncer de mama
El tipo de tratamiento contra el cáncer depende del tipo de cáncer y de si éste se ha extendido de las mamas a otras partes del cuerpo.
Los tratamientos más comunes son los siguientes:
- Nodulectomía: en este procedimiento se extirpa el tumor canceroso de las mamas. Por lo general, la mujer debe operarse cuando el cáncer se detecta temprano y el nódulo es pequeño y se encuentra en sólo una parte del pecho.
- Mastectomía: en este procedimiento se extirpa todo el pecho. Esta operación se realiza cuando el cáncer se ha extendido por toda la mama o a otros lugares del cuerpo. Es una buena manera de quitar todo el cáncer y además ayuda a evitar que el cáncer se extienda o regrese. A veces, la mujer que ha tenido una mastectomía puede pedir que se le haga una cirugía para reconstruir el pecho, de manera que su forma vuelva a asemejarse a la original.
- Radioterapia y quimioterapia: por lo general, se utilizan después de la nodulectomía o la mastectomía para asegurarse de que todas las células cancerosas se destruyan y no vuelvan a crecer. La radioterapia utiliza rayos X de alta intensidad para matar las células cancerosas. La quimioterapia es un medicamento especial que se desplaza por todo el cuerpo y destruye las células cancerosas.



